Si estás interesado/a en comenzar a tener una vida más sana y llena de energía, el yoga puede ser una buena opción. Esta disciplina, originaria de la India, integra varios aspectos para mejorar el bienestar de nuestro cuerpo y mente, combinando cuatro principios de alimentación saludable:

1. Elige alimentos orgánicos
Todo lo que proviene de manera directa de la tierra es más nutritivo y saludable que los alimentos procesados. El problema es que hoy son cada vez más los cultivos transgénicos, es decir, manipulados genéticamente. Es por esta razón que se deberían privilegiar los productos orgánicos, ya que no tienen químicos nocivos para la salud. Para esto puedes ir a ferias orgánicas o ir a la sección especial de productos orgánicos en tu supermercado.

2. Sé consciente de cada bocado
Se aconseja siempre comer despacio, saboreando cada bocado y cuidar las porciones, ya que los excesos resultan contraproducentes tanto para la práctica del yoga, como para la salud en general.

3. Dile no a los extremos
Los yoguis consideran nocivos para la salud los alimentos muy amargos, agrios, salados, demasiado calientes, secos o picantes, ya que alteran la buena salud y el equilibrio natural del cuerpo, pudiendo irritarlo.

4. Prefiere una alimentación vegetariana
La disciplina del yoga considera, desde el punto de vista energético, que el consumo de carne animal favorece la ira, el rencor y las conductas pasionales, ya que incorporaría los sentimientos de temor, dolor, miedo y violencia sufridos por el animal, previos a su muerte. Por lo mismo, se aconseja una alimentación vegetariana que incluya verduras, cereales, frutas, legumbres, hortalizas, productos lácteos y miel de abeja.

Esperamos que estos consejos resulten útiles tanto para los practicantes del yoga, como para quienes quieren mejorar su salud en general. Los invitamos a descubrir nuestros exquisitos platos vegetarianos aquí